20/03/2025

Visita a Fucvam Uruguay, un modelo interesante.

Elisa y yo teníamos previsto iniciar un viaje por varios países de Iberoamérica, a principios de marzo, empezando en Montevideo, la capital de Uruguay. Y, en una reunión en Nabata, viendo la nueva web de La Replazeta, descubrí, entre los distintos modelos de cohousing en el mundo, una cita y enlace a FUCVAM, la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda de Ayuda Mutua, y me gustó lo que vi.

Aprovechando pues que íbamos a estar unos días en Montevideo pensé: ¿Por qué no intentar conocerlos en directo?. Y envié un mail a uno de los contactos de la web de Fucvam solicitando una visita a una de sus cooperativas. Según su web cuentan con unas 550 cooperativas en funcionamiento en todo el país, en las que habitan más de 22.000 familias.

Me contestaron pronta y amablemente preguntándome sobre las fechas de nuestra estancia, para concertar una cita con el presidente. Hay que decir que, según indican en su web, todo el personal de la dirección de la federación son personas socias de las distintas cooperativas.

Algo sorprendidos de tanta amabilidad, acudimos a su sede en la hora convenida. La reunión, de casi dos horas, no sólo fue amable y cálida,  nos sentimos tratados como amigos, casi como de la familia.

Enrique nos explicó pormenorizadamente el modelo de los diferentes tipos de cooperativas de vivienda en Uruguay, de los que las integradas en Fucvam son uno de ellos, y atendió pacientemente nuestras numerosas preguntas.

El modelo de vivienda cooperativa se desarrolla en Uruguay a partir de una ley de 1968: (https://www.impo.com.uy/bases/leyes/13728-1968), que fue aprobada por unanimidad en el parlamento, a iniciativa del entonces partido conservador en el gobierno. Esta ley, que venía a resolver el mandato constitucional del derecho básico a la vivienda para todos los ciudadanos, propició el desarrollo de diferentes tipos de cooperativas: Las de Ayuda Mutua, agrupadas en FUCVAM, y las de Ahorro Previo, en FECOVI, ambas con propiedad colectiva de las viviendas y cesión de uso, y por lo tanto sin afán especulativo, pero también las de propiedad individual, que habiéndose beneficiado de las ayudas estatales, permiten posteriormente la venta y consecuentemente, el beneficio discutible.

Lo que caracteriza la ley es:

– El solar se compra por la cooperativa, no es en cesión de uso. Pero lo proporciona el estado a precio catastral, muy inferior al de mercado.

– El 85% del coste total del proyecto lo financia el estado, a través de una entidad pública, al 2% de interés durante 25 años. Unas condiciones mucho más favorables que las del mercado.

– El otro 15% han de sufragarlo los socios de las cooperativas, y aquí viene la interesante diferencia entre las de Ayuda Mutua, que aportan ese 15% mediante el trabajo personal directo, de ahí el nombre, y las de Ahorro Previo, que realizan la aportación en dinero ahorrado. Sí, sí, las de ayuda mutua suponen que todas las personas socias, tengan la profesión que tengan, se arremangan y trabajan en la obra codo con codo. Obviamente la cooperativa pone también obreros especializados pagados que se encargan de coordinar y dirigir a los otros.

– Para acceder a este sistema se han de cumplir determinadas condiciones, como que las familias no superen 60 U. R. de ingresos totales al mes. La U. R. (Unidad Reajustable) es algo similar a nuestro IPREM, que sirve de referencia para acceder o no a subvenciones estatales. En estos momentos, la U. R. está en 1.816 pesos uruguayos, unos 40 euros. El límite pues para acceder a las cooperativas, y por tanto, a las ayudas estatales, está en unos 2.400 euros mensuales por familia.

– Cada cooperativa, en función del tipo y el coste de la construcción, suele tener una franja de ingresos para acceder, con límites definidos abajo y arriba.

– Si alguna familia, por problemas sobrevenidos, no puede hacer frente a su cuota, en teoría el estado le ayuda mediante subvenciones. Es una situación que se ha dado raramente, pero que el estado no ha respondido a tiempo cuando ha ocurrido. De hecho Fucvam promovió una huelga de pagos de cuotas como protesta, que duró unos años.

– En las cooperativas, que son de usuarios, cada familia ocupante de una vivienda es un solo socio de las mismas.

– No suele haber muchas zonas comunes, aunque hay cooperativas más inclinadas a este modelo que otras. La razón es que sobre todo, su objetivo es resolver el problema de la vivienda. Sin embargo, en cooperativas antiguas que se instalaron en zonas no urbanizadas, se incluyeron en la construcción zonas escolares, para mantener a los hijos mientras sus padres se ocupaban de la construcción, o zonas para tiendas o suministros. Estas zonas, posteriormente, se cedían al estado para escuelas públicas o se vendían o alquilaban en el caso de las tiendas.

Como se ve, este interesante modelo es difícilmente importable por nuestro país, ya que desgraciadamente no contamos con una ley como la suya. Sin embargo sí se ha exportado con éxito a otros paises de Iberoamérica.

Aparte de la propia web de Fucvam, he encontrado otra española donde explican muy bien el modelo:

La reunión acabó tan amigablemente como empezó, o más, ya que al inicio nos dimos la mano, y al final Enrique se despidió de cada uno de nosotros, ya como amigos, con un fraternal beso.

Por supuesto le invitamos a visitar nuestro país, en donde será muy bien recibido, y si no, al menos a intervenir en alguno de nuestros encuentros por videoconferencia. Invitación que aceptó, y además, mostró su conocimiento de nuestras organizaciones, ya que están en contacto con Sostre Civic, de la que conocen sus cooperativas, y con REAS Vivienda, de la que están en contacto con Rubén.

En resumidas cuentas, un contacto sumamente enriquecedor.

Categorías: Reflexiones

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