Si tienes más de 50 años ya puedes “invertir tiempo” en otro Plan de Vida.   

Durante la juventud los estudios te preparan para la edad adulta y profesional, antes de la jubilación debería iniciarse otra etapa de aprendizaje si queremos ser personas idóneas para formar parte de comunidades de convivencia senior.   

Es un aprendizaje distinto, quizá más parecido al de la niñez, aunque fuera de la familia, con un grupo de convivencia intencional.   

Aprendemos: 

  •    A conocer a gente que quiere lo mismo
  •    A dialogar sobre nuestros sueños, y a crear uno común
  •    A participar y trabajar en equipo por ese sueño
  •    A convivir con amigos a partir del respeto, el cariño, la tolerancia y la ayuda  mutua.
  •    A convivir con menos cosas y devolver al planeta lo que nos presta: aire limpio, agua potable y tierra natural
  •    A convivir con capacidades sensoriales menores, incluso de forma más dependiente, pero con una gran experiencia que sirve al proyecto.
  •    A prepararse a aceptar las pérdidas y a no temer a la muerte
Compartir en
Esta entrada fue publicada en Blog y etiquetada como . Agrega a marcadores el enlace: enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *