Nuestro primer objetivo no era un viaje de entretenimiento “per se”, sino de comunicación y crecimiento personal y grupal.      

Se buscaban beneficios para el grupo de Las Crisálidas: una rica oportunidad de intercambio y relación humana, una experiencia grupal que generase cohesión y nos permitiese elevar la estima de cada uno facilitándonos el abrirnos a los otros.    

 Se buscó un lugar que facilitase ese encuentro, un lugar rodeado de parajes naturales que fuesen escenario de nuestra relación interpersonal, grupal, y con el medio. En esta ocasión no pudo ser Orihuela del Tremedal, y una segunda opción fue acertada, un pueblo de la Confederación Hidrográfica del Ebro rehabilitado por CC.OO. para Centro de Vacaciones en el mismo Pirineo, Morillo de Tou (Aínsa).      

Los elementos propiciaron nuestros objetivos: un lugar recogido, sin muchas distracciones, en contacto con la naturaleza, el silencio, el agua, y próximo a parajes de alto valor paisajístico: el río Vero en la Sierra de Guara, las sendas horadadas en las paredes verticales del Estrecho del Entremón, el Circo de Pineta y las panorámicas pirenaicas desde el mirador de Tella. Paseamos por poblaciones históricas que han pasado por intensos procesos de rehabilitación: Alquézar, Aínsa, Bielsa, Ligüerre de Cinca y Morillo de Tou.      

Hasta la gastronomía local, y la no tan local, nos hizo honor, con buenos productos como el jabalí y la degustación de los vinos del Somontano en Bodegas del Somontano (Enate).      

Hemos tenido descanso reparador, actividad física al aire libre, buenos alimentos, pequeñas dosis de reflexión intelectual y ratos de creatividad, juego y expresión corporal.      

El lugar ha influido en nuestras emociones y en favorecer un comportamiento comunitario. Nos hemos identificado con el espacio tanto para disfrutarlo como para cuidarlo de forma responsable.    

 En Morillo de Tou conocimos de su inicio “utópico”, de su experiencia, del trabajo colectivo y solidario de una Organización para la recuperación de unas infraestructuras, las brigadas de trabajo, y de sus proyectos sociales y económicos como las Escuelas Taller, turismo social, colonias, etc.. Cómo en Morillo de Tou, piedra a piedra, metro a metro, con las aportaciones de cada uno de nosotros, con el trabajo del equipo de Las Crisálidas, vamos a conseguir hacer realidad un proyecto integral de convivencia y cuidados mutuos

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