El día 13 de diciembre concluimos, creemos, las tareas de difusión de este año 2024, constatando que todavía seguimos locos.
Desde la Universidad Popular de Zaragoza, que fueron los organizadores, nos pidieron un título y el logotipo. Después de una consulta a nuestras siempre dispuestas literatas (femenino genérico) sobre el adjetivo adecuado quedó así: “Viviendas colaborativas senior: una alternativa para gente atrevida”.

En la preparación de la sesión también habíamos barajado recuperar el texto de nuestro precioso cartel de la sabina de Blancas (¡gracias Jesús!),
“No estamos locos, sabemos lo que queremos”
(¡Gracias, Ketama!, aunque no lo sepáis… nos acompañáis).
Y allí nos fuimos, Caco y yo, junto a un grupo de socios que nos acompañaron, dando un apoyo que se agradece mucho.
Aunque sí, ¡estamos locos! Por lo menos, un poco locos. El camino a veces se está haciendo largo pero nosotros seguimos convencidos de que sabemos lo que queremos. Lo vemos a ratos; otros, se aleja. Yo creo que a veces se hace cuestión de principios: nos gusta la idea, estamos convencidos de que será un logro el conseguirlo y no solo para quienes lo disfrutaremos en primera persona sino también para los que sigan. Conque !ahí seguimos!
La sala mirador del Centro de Historias, un lugar estupendo, nos acogió a Las Crisálidas, a un compañero de de la cooperativa Somos Cuidados Comunes, a dos profesoras de la Universidad Popular de Zaragoza y a 40 personas más que siguieron con atención las distintas intervenciones. Unas cuantas preguntas de aclaración, que ya nos estaban echando por agotar el horario (tomo nota: no hay que contarlo todo, es mejor que lo pregunten después).

En estas tres o cuatro sesiones que hemos tenido a lo largo de este curso coincide que los que nos invitan son los que más interesados quedan. Debe ser que no se imaginan que podíamos estar tan locos…
Bueno, ¡vamos adelante! Fundamentalmente porque seguimos haciendo caso de los clásicos (Ulises), de los poetas (Kavafis) y los músicos (Lluís Llach) que ya avisaban:
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias (…/…)Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues —¡con qué placer y alegría!—
a puertos nunca vistos antes.

Y yo digo… ¿pero tanto?
