Donosti/San Sebastián, 29 y 30 de noviembre de 2024
Fueron unas jornadas maratonianas que dieron mucho de sí, por lo que me parece oportuno aportar un relato más detallado de esos días.
Tuvimos una estancia muy bonita en el País Vasco, con un tiempo precioso mientras que habíamos dejado a Zaragoza envuelta en la niebla. ¡Qué bien funcionan cada uno de los grupos que aleatoriamente se forman para los viajes!
El apretado programa de actos no nos impidió hacer turismo por la ciudad de Donosti, pasear por sus playas y calles y hacer honor a su gastronomía y vinos. A nuestra compañera Moly tenemos que agradecerle sus insistencia en llevarnos a conocer Zumaia y contemplar el mar y los acantilados desde el balneario. ¡Impresionante!

Pero el núcleo del viaje fue el Foro, que tenía como lema Los cuidados en comunidad, claves para un envejecimiento activo.
En la apertura institucional estuvieron representantes estatales de Economía Social y del IMSERSO, y también del Gobierno Vasco. Se consideró que es conveniente unir el derecho a vivienda con el derecho a ser cuidado, sobre todo en colectivos que tienen la necesidad de ser cuidados. Se deben impulsar políticas públicas que vayan considerando otros modelos innovadores, diferentes a la institucionalización.
En la mesa de Modelo de Cuidados, la directora del IMSERSO abogó por el apoyo a la propuesta de modificación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia en el sentido de fomentar los cuidados que la Administración no puede garantizar, promocionando nuevas formas de vivir, colectivizando servicios, ampliando su uso y las ayudas a quien tenga el papel de cuidador, familia o comunidad; la normativa de las Comunidades Autónomas debiera ir en el sentido de considerar que las viviendas colaborativas son servicios comunitarios que acogen las necesidades de las personas socias y lo extienden al entorno próximo; que la desinstitucionalización debe poner el foco en lo comunitario y que la Administración valore las experiencias piloto.
En la mesa de Vivienda se concluía que los modelos de vivienda existentes no dan respuesta a las necesidades. Que debiera haber equipos técnicos de la Administración que acompañen a los proyectos en sus procesos (como en los casos de Navarra y del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid), les presten servicios, detecten suelos, avalen, pongan líneas de subvenciones, etc. También se trató de la viabilidad de los proyectos: la vivienda ha de pasar a ser un bien de uso no mercantil. La vivienda cooperativa es un sistema, dentro de la economía social, que es solidario, no tiene ánimo de lucro y donde se respeta la equidad y la igualdad. Los proyectos deben dar el mismo peso a la Comunidad/la Vivienda/los Cuidados. Se deben modificar las leyes de Cooperativas para que contemplen ventajas fiscales y faciliten que los proyectos se puedan desarrollar. La viabilidad pasa por la colaboración con la Administración.

En la mesa de Modelos de Aportación Económica se vio la capacidad de cada proyecto para buscar un sistema económico participativo que le sirva en medio de lo que en cada caso marca la normativa autonómica. Hay mucha diversidad y ninguna experiencia de resultados y evaluación. Es necesaria una orientación y un encaje marco en la legislación y normativa estatal.
Otra mesa trajo experiencias europeas que han favorecido la participación social y el bienestar saludable de los colectivos implicados. Se nos recomienda encarecidamente estar acompañados por la Administración.
La mesa de Modelos de cuidados propone que éstos se planifiquen, haya anticipación, se inicien antes de entrar a convivir, y después se decidan con la participación de todas las socias, desde la aceptación de cada una (Atención Integral Centrada en la Persona). Los cuidados entran dentro de la categoría de los derechos y de la responsabilidad. Las viviendas colaborativas somos una comunidad de cuidados frente a los sistemas institucionalizados que se centran en el carácter asistencial.
Una charla sobre cuáles son las prácticas de convivencia: compartir valores, servicios, proyectos de vida, acuerdos y conflictos (comisión mediadora), cajas de solidaridad y resistencia, etc.
La mesa de cuidados en la práctica: define los tipos de cuidados, que la dependencia es un problema social que necesita recursos, cómo repercuten económicamente los cuidados (80-70% individual, frente a un 20-30% comunitaria), que debiera haber una prescripción sanitaria y otra social para personas con necesidades de cuidados. Debiera introducirse lo comunitario en la normativa de servicios sociales (en Navarra existen los Pactos por los Cuidados). Y que se reconozcan los proyectos de comunidades de convivencia y cuidados como un servicio social comunitario.
Finalizamos las jornadas con una quedada sectorial de proyectos en la que hemos conocido proyectos, profesionales y gentes muy valiosas. En resumen, una jornadas en las que hemos aprendido y disfrutado.
