Ángela Rodríguez

Primera Etapa

Nací en Tarazona a mitad del siglo XX, una infancia de posguerra, aún con cupones de racionamiento, con muy pocas cosas, como la mayoría de la época, pero feliz, mucha calle, campos, aventuras y chandríos infantiles que la disfruté.

Mi padre tenía una imprenta que, yo aun muy joven, tuvo que cerrar, asfixiado por los “nuevos amos de la ciudad” que no les gustaba su ideología, sobrevivimos la familia haciendo jerséis con dos tricotosas caseras.  Mis padres no eran de los que querían que sus tres hijas tuvieran en su prioridad casarse, ellos querían que estudiáramos, y lo consiguieron, yo hice bachiller elemental, libre, examinándome en Calahorra, y magisterio que también dependía de las Anas de Zaragoza, ambas cosas nos preparaban las monjas, que era el único camino a poder estudiar las chicas en Tarazona, pues el IES era solo para chicos, a no ser que tuvieran dinero para llevarte a estudiar fuera, que no era el caso. Mi ilusión de estudios no era magisterio, era estudiar Matemáticas, mas tarde ya en Madrid, nocturno, hice estudios y empecé la carrera y más tarde estadística pero nunca pude acabarlas.

Segunda etapa

A los 17 años recién cumplidos salí a trabajar, mi primer destino fue La Alfranca, Escuela Unitaria con 40 alumnos, y al siguiente me fui a Madrid, donde en esta ciudad y Aranjuez estuve 10 años que cambiaron mi vida y mi destino. Los curas obreros de Moratalaz y mi cuadrilla de jóvenes, hicieron que pasara de “pija” a “progre”, cambió mi visión de la

sociedad, mis intereses de vida y junto con ellos luché por la democracia y la libertad, milite en la “plataforma de Moratalaz”(como una Asociación de Vecinos) y ORT (partido comunista-leninista), ambos, claro, clandestinos y viví muy de cerca esa cacareada transición que, cuando la cuentan, para nada tiene que ver con los acontecimientos y realidades que yo viví, con mucha acción e intensidad. Fundé, al amparo de mis amigos, dos colegios. Uno en Moratalaz COIS (Cooperativa Polígonos I y S) Siglo XXI, y Trabenco (Trabajadores en Cooperativa) en Zarzaquemada Leganés, también con ellos descubrí otras formas de llevar mi trabajo en la enseñanza, métodos Freire, Freinet… enseñanza asamblearia, creativa, motivadora… que también dejaron una huella para siempre. Viví hasta muy mayor siempre en pisos compartidos, variados y muy divertidos. Se puede decir que este inicio de mi juventud fue plena y rica en vivencias de la que siempre he estado muy orgullosa.

Tercera etapa

A los 28 años 1978 ya en democracia recién estrenada, me vengo a Zaragoza por razones personales. Esta etapa de mi vida la mas larga unos 30 años, se caracteriza por mi actividad social (siempre en la calle, reuniones, manis, huelgas….), ORT-PTE hasta que se disolvió, algún tiempo en IU, sindicatos STEA, UGT, CGT

(tres  años liberada sindical), casi todas las luchas de la época, pacifismo; colectivo de la paz y el desarme. Ecologismo; antinucleares, bajada del Ebro, Ecofontaneros: anti-chales del Moncayo, línea de alta tensión: Gistain-Madrid- escalada a la torre de Madrid, Paris escalada a la torre Eiffel, bajada del Ebro, Antimilitarismo y objeción fiscal y de conciencia. Feminismo. Solidaridad internacional, viaje a Nicaragua. Marchas contra las bases americanas. Marchas por la Paz….en fin interminables actos, acciones y participaciones.      En la enseñanza, aparte de la acción sindical fui muy activa en la EVA (Escuela de Verano de Aragón), participé en su Permanente y en todas sus jornadas de verano. En mi trabajo estuve en muchos pueblos que muchas veces los elegí por estar en el medio rural, casi siempre viví en ellos. A ver si me acuerdo de todos: La Cartuja, El Burgo de Ebro, Tierga, Illueca, Gotor, Malanquilla, Novillas (de aquí luego 3 años en Zaragoza, Hermanos Marx), Vera de Moncayo, Juslibol, Castejón de Monegros, Almudevar, Grañén y desde 1998 hasta 2010 (jubilación) dos colegios en Arrabal-Picarral.      Lo rural fue estupendo en mi trabajo, muy satisfactorio, pero en la vida vecinal agridulce, encontré personas maravillosas pero también un entorno social que me hizo muchas veces estar a la defensiva, alerta ¡nada cómoda!.

Cuarta etapa

¡Y vino mi hijo en 2007! Otra etapa totalmente distinta, me convertí en madre cuidadora (también de la mía), acompañante de su vida: futbol, entrenamientos, fiestas, deberes … lo propio de mi nueva situación, conocí a padres y madres mucho mas jóvenes que yo, con ideología (o sin ella) distinta a la mía, que me hicieron ver otra realidad de ver la vida y  

el mundo, ese que siempre quise arreglar, me bajé de mi espacio al suyo y me enriquecieron con muchas cosas. Así han pasado 14 años y se ha hecho mayor…, sigo manteniendo mi ideología y colaboro, actualmente algo con ZEC (Zaragoza En Común) y memoria histórica de Tarazona, cuando veo que puedo ser necesaria o simplemente pienso que debo estar, pero ya sin ninguna obligación en mi cabeza.

¿Última etapa?

La etapa que viene por delante, mi verdadera jubilación, aun está por construir, son los inicios y me gustaría que fuera junto con este grupo ilusionante, pues aunque no es mucho tiempo que a la mayoría os conozco, es positivo mi sentir hacia todos vosotr@s, y poco a poco soy parte de este proyecto conjunto, hacia una vida de sosiego, activa y enriquecedora convivencia y ¿por que no? de Felicidad, que yo estoy convencida que tod@s nos merecemos.

Huerto urbano

Hace años que empecé esta actividad en mi terraza después de hacer un pequeño curso en el centro Joaquín Roncal y tener que dejar de cultivar en mi huerta de Tarazona por no poder atenderla bien.

Os cuento: Primero compré una mesa de cultivo y algunas macetas, ahora tengo tres mesas, macetones y recipientes más grandes que las macetas (hasta la bañera que me quité de casa), ya he llegado al tope de lo que razonablemente puedo poner.
Paso muchos ratos haciendo las labores que tocan, es muy agradecida y aunque para nada puedo ser autosuficiente en vegetales, la ilusión de comerte lo que cultivas merece la pena.

Hace unos años que incorporé una compostera a donde van a parar todos los desperdicios verdes y en primavera, cuando se renuevan los cultivos, reparto el compost por mis recipientes. Hoy me ha tocado preparar el pudin de ortigas con el que en dos días rociaré las plantas para que no me afecte ninguna plaga y después, días más tarde, emplearé también como nutriente.

En este momento hay plantadas lechugas, escarolas (hoy he cogido una de cada), cebollas, puerros, borrajas, acelgas, coles; y he probado con un cardo que ha sido un fracaso.

Aún duran las fresas que, de vez en cuando, hasta en invierno sale alguna, ¡el tiempo loco!

¡Ah! y las habas muy importantes para la rotación de otros cultivos que ponga en primavera ya que fija el nitrógeno de la tierra ¡Y están muy ricas, las pequeñas, con ajico y jamón!

A veces ¡No sale como espero! Pero merece la pena.

Si cultiváis también en terrazas, u os animáis a hacerlo, (hay mesas muy apañadas que caben en un pequeño lugar), podemos contactar, hablar de nuestras experiencias, cambiar semillas…

Puede ser un comienzo de la huerta de Las Crisálidas. 

angelarodri90@telefonica.net

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