Seguimos

El Boletín Las Crisálidas continúa. Cambia de formato y de orientación para integrarse en una estrategia de comunicación más amplia como uno de nuestros principales medios de información y difusión junto con la web, las redes sociales, los actos públicos y los medios tradicionales.

Esto supone un cambio sustancial de funcionamiento. Así como hasta ahora el Consejo de Redacción del Boletín se reunía sobre el día 20 de cada mes y empezaba a recopilar noticias y a solicitar colaboraciones, ahora se trata de que noticias y artículos vayan directamente a la web conforme se produzcan y que periódicamente se envíe un boletín como el presente, con breves reseñas de los contenidos y enlace a los mismos en nuestra página.

Se traslada pues la responsabilidad del boletín a la Comisión de Comunicación. El Consejo de Redacción del boletín se disuelve, aunque es deseable que sus miembros se incorporen a Comunicación si así lo deciden.

Este procedimiento resulta más ágil porque las noticias y artículos de opinión se publican en la web casi instantáneamente y con ellas el Boletín seguirá llegando a los buzones con una periodicidad mensual e incluso más frecuente si los acontecimientos lo requieren. Aunque se mantiene como medio de comunicación dirigido a personas socias y a suscriptoras, podría tener ediciones de carácter interno como soporte a debates puntuales.

Por parte de la Comisión de Comunicación seguimos creyendo que, tanto en la anterior como en esta nueva versión, el Boletín sigue siendo adecuado y necesario como medio de difusión hacia el exterior y de comunicación interna. Pero para que mantenga la riqueza e interés de sus contenidos es necesaria la participación del mayor número de socias. Apelamos especialmente a las Comisiones para pedirles que, con independencia de las actas —que tienen la función de dejar constancia y son de uso interno—, nos envíen reseñas y fotos de sus actividades para ser publicadas.

De igual manera, animamos a todas a enviar artículos de opinión, recomendaciones de libros o películas e incluso semblanzas personales.

Adelante, pues. Larga vida al Boletín.

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No estamos locos…

…¡sabemos lo que queremos!

¡Vivan los novios!

Pues sí, hemos celebrado ¡la primera boda en Las Crisálidas!

Y no, no están locos: saben lo que quieren y lo que se quieren.

No sabemos si será la primera de un montón, o la única. En cualquier caso es un acontecimiento a celebrar y eso hemos hecho en el marco del “Taller de Valoración de necesidades y creación de una Red de apoyo”, promovido por la Comisión de Cuidados de la Asociación e impartido por Alvar y Tony, compañeros de Valencia.

Carmen y Jesús están desde los primeros días en la Asociación, compañeros desde el inicio. Nos han ofrecido su casa, sus pueblos de origen, su arte, su trabajo… no podíamos acercarnos de uno en uno y saludarlos con un ritual “Enhorabuena”. ¡Elegimos ver sus caras de sorpresa!

Carmen escribe poesía, Jesús es un artista que trabaja con el hierro. En una semana se organizó el festejo: un juego que nos recuerde que hay que ser un poco locos para atrevernos a realizar los sueños, después era un ramo de flores para Carmen y… ¡no! el ramo será para Jesús y no de flores sino del hierro que él sabe convertir en el sonido del viento agitando las hojas de una sabina. Y las flores de Carmen serán un árbol que habrá que cuidar para que crezca y florezca cada año. Y lo hacen juntos porque “no puedo vivir sin ti”… ¿qué somos sin compañeros de camino?

Porque “celebrar es cuidarse”. Hablar de cuidados haciendo sólo referencia a “lo que nos falta” es quedarse a mitad camino. Cuidar es crecer, es festejar la vida, es abundancia no solo “completar”, es desbordar… que la fiesta une y levanta. Por eso somos felices cuidando y cuando nos cuidan, por eso con el cuidado hacemos crecer y crecemos en todo eso que nos hace más humanos. Por eso celebramos la boda de Carmen y Jesús, y les agradecemos la ocasión.

Las necesidades que tenemos

El sábado 27 de abril, organizado por la Comisión de Cuidados, tuvimos un taller para definir nuestras necesidades individuales y como colectivo, con vistas a crear una Red de Apoyo para cuidarnos desde ya, sin esperar al momento de vivir juntos.

Aunque para ese momento de convivencia la Comisión de Cuidados ya tiene elaborado un Plan de Cuidados, se ha visto necesario abrir un proceso colectivo para establecer, lo más pronto posible, una Comunidad de Cuidados como red de apoyo para cuidarnos entre todas las personas socias.

Una mayoría de socias hemos asistido a este taller con los objetivos de conocernos más y mejor, abrir nuevas relaciones, detectar en grupo nuestras necesidades, identificar nuestras posibilidades de compartir conocimientos, habilidades y/o bienes materiales.

Los cuestionarios nos han dado resultados, anónimos, de necesidades de salud y movilidad, de convivencia y asistencia doméstica, sobre trámites administrativos electrónicos y asesoría legal.

El proceso ha puesto a las personas en el centro. A partir de ahí, se procesarán los resultados, y se debatirán con el fin de jerarquizar y hacer prelación del cumplimiento de nuestras necesidades.

Se requiere compartir valores e intereses, compromiso y mucha ilusión, la disponibilidad de tiempo y energía para dedicar al proyecto, un grado importante de conocimiento del grupo y de pertenencia al mismo.

Este tipo de procesos ya han sido experimentados y nosotras contamos con apoyo técnico de la asociación valenciana AnemAnant para desarrollarlo.

Quienes no pudieron asistir están igualmente integrados en el proyecto y tendrán oportunidad de conocer los resultados y participar en la implementación de la red de cuidados.

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Manual de instrucciones

¿Qué hacemos con el manual de instrucciones de la lavadora?

Y digo de la lavadora porque, actualmente es el único que conservo, creo… Recuerdo haber cambiado la rueda del coche y abrir el capó y mirarle el nivel del aceite y del agua del radiador, cargar el sistema de mi primer Macintosh cada vez que lo encendía… ¡Ya no!

Los aparatos cada vez son más complejos, tecnológicamente, y sin embargo más intuitivos en su manejo. Eso está bien, es más cómodo, pero yo siempre he sido lectora asidua de los manuales. Es raro, sí, ya lo sé.

Por eso, después de la Asamblea del 29 de septiembre pasado —elección de la nueva Junta Coordinadora— no os lo creeréis, pero lo primero que hice fue cogerme los Estatutos y leérmelos con lápiz y papel.

Luego, ya más relajada, pensé que, felizmente, ni las personas, ni mucho menos los grupos sociales, vamos con Manual de instrucciones. Que lo importante no lo tenemos escrito, lo vamos aprendiendo conforme respondemos a las situaciones que se nos presentan y así cambiamos, avanzando por un camino nuevo siempre.

Sin embargo, y asumiendo cierta contradicción, los manuales de instrucciones, nuestros Estatutos, siguen teniendo su función, su consulta nos pone de nuevo en el camino en caso de duda.

En esa lectura primera me sorprendió el montón de artículos que tres, casi cuatro, años atrás nos habíamos puesto como marcas para facilitar nuestro camino, y que ahora, con un trecho ya recorrido, veía innecesarios (esos programas de lavado que nunca usamos).

Comentando estas impresiones en la nueva Junta Coordinadora, y con algunos compañeros de la anterior, decidimos tomarnos como tarea de esta etapa una revisión nuestros Estatutos. ¡Ya sabes: el Manual de Instrucciones cuanto más sencillo, mejor!

Después de una lectura y trabajo individual, varias sesiones de puesta en común y debate en las reuniones de la Junta, pasamos nuestras propuestas a la Comisión de Estatutos que en su día los redactó, y así hemos llegado a una propuesta conjunta, y concreta, que someteremos a debate, y votación, en una próxima Asamblea Extraordinaria.

Necesitamos, pues, de vuestra atención y trabajo: una Asociación que defiende la autogestión implica unos socios activos y críticos que toman en sus manos, responsablemente, las decisiones, mirando no solo el interés o preferencia personal, sino lo mejor para el colectivo. En este caso para renovar nuestros Estatutos, ¡sabemos lo que queremos!

Os vamos a pedir a todos los socios que os leáis nuestra propuesta, que aportéis las enmiendas que sean necesarias, y que acudáis a esa Asamblea en la que vuestra opinión, y voto, será imprescindible.

Así cuando nuestra “lavadora” haga ese ruidito sospechoso que nos alarma, podamos consultar su Manual, sin marearnos, y seguir adelante otro trecho.

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Convive Aragón

Construcción colaborativa e impulso colectivo para las nuevas formas de entender la vivienda

Durante la tarde del viernes 12 y la mañana del sábado 13 de abril tuvo lugar Convive Aragón, el Foro de Vivienda Colaborativa y Cuidados organizado por el Grupo de Vivienda de REAS Aragón y La Replazeta. La cita confirmó el momento interesante para las soluciones alternativas al problema de la vivienda al superar las 250 participantes en los diferentes momentos que nos ofreció el encuentro.

Los grupos ya en marcha en Aragón en torno a la promoción de vivienda colaborativa, las comunidades de cuidados a ellos asociadas, las personas socias y otras interesadas en estas fórmulas de acceso a la vivienda y los cuidados, pudieron compartir espacio y dinámicas con otros proyectos en formación, personas expertas en diferentes aspectos del modelo, técnicas de diferentes administraciones públicas y especialistas en economías transformadoras, sostenibles y solidarias. En un resumen general, podemos estar muy satisfechas por el trabajo desarrollado desde el Grupo de Vivienda de REAS Aragón y el resto de la organización de Convive Aragón, tanto por la asistencia al evento como por el interés de los diferentes actos del programa. Confiamos en poder repetir la experiencia en años sucesivos y contar así con una fecha periódica para seguir la actualidad y tomar el pulso al desarrollo de la vivienda colaborativa en nuestro territorio.

Sobre las ideas presentadas, compartidas y debatidas durante los dos días, podemos subrayar la insistencia, reiterada desde diferentes puntos de vista, de las posibilidades del modelo cooperativo, colaborativo y de cesión de uso para ampliar el parque de hogares disponibles, ofrecer maneras de acceso a la vivienda más asequibles y su adaptabilidad a las sociedades en que vivimos.

Se insistió también en la importancia que tiene la implicación de las diferentes administraciones públicas para asentar, extender y profundizar el modelo, el derecho a la vivienda y la capacidad de autogestión en temas relacionados con la propia casa.En este sentido, se echó en falta la presencia, en especial la tarde del viernes, de alguna persona en representación de las instituciones públicas aragonesas. Tanto Gobierno de Aragón como Ayuntamiento de Zaragoza declinaron la invitación a asistir y dejaron pasar una importante ocasión de demostrar su compromiso con un asunto que se sitúa entre las principales preocupaciones de la ciudadanía. Sí que asistieron cargos públicos y personal técnico de Navarra, Canarias y Asturias, así como trabajadoras de diferentes administraciones aragonesas relacionadas con vivienda, servicios sociales, atención a la dependencia, juventud o tercera edad.

Políticas públicas, economía transformadora y oportunidades

El centro Joaquín Roncal de Zaragoza acogió durante la tarde del viernes las primeras citas de Convive Aragón. Como apertura del foro, Víctor Meseguer (Comisionado Especial para la Economía Social del Ministerio de Trabajo y Economía Social) pronunció unas palabras optimistas, convincentes e ilusionadas sobre el modelo de la vivienda cooperativa, su relación con la Economía Social y la capacidad de ambos para ofrecer transformación económica, innovación y justicia social, y compromiso y sostenibilidad medioambiental, aportando así algunos atisbos de esperanza en una realidad convulsa y por veces más que oscura.

La posterior mesa redonda contó con la participación de seis personas a través de cuyas aportaciones fue posible conocer mejor el amplio abanico de acercamientos posibles a la vivienda colaborativa y las diferentes soluciones que ofrece. Desde el lado de las administraciones públicas, participaron en la mesa Maite Arrondo Segovia (directora general de Vivienda del Gobierno de Navarra), Julio Martínez Martínez (jefe de servicio de inspección y calidad de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar del Gobierno de Asturias) y Víctor Bellido (Director de Fondos Next Generation de la Viceconsejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias). Cada una de estas personas, mostró la misma realidad desde su propio prisma: la de un modelo capaz de mejorar las opciones de acceso a la vivienda y los cuidados mediante la colaboración entre proyectos y administraciones públicas.

La mesa se completó con Meritxell Coello Tortajada (desarrollo estratégico de Fiare Banca Ética), que se centró en cuestiones relacionadas con la financiación,  David Guardia Mascó (coordinador en Sostre Cìvic y Habicoop) y Javier del Monte (arquitecto y gerontólogo, coordinador de proyectos en Jubilares), quienes sumaron el punto de vista de los propios proyectos y las personas que habitan en viviendas de construcción colaborativa y gestión cooperativa en Madrid y Barcelona.

La tarde del viernes se cerró con un espacio dedicado al encuentro personal, grupal y las relaciones profesionales con un cóctel servido por La Ciclería, durante el cual fue posible conversar con las personas ponentes y las responsables de los proyectos aragoneses de vivienda colaborativa.

Mundo rural y cuidados desde la vivienda cooperativa

La jornada del sábado se abrió con la presentación de varios grupos formados en Aragón en torno a proyectos de vivienda colaborativa que se encuentran en diferentes fases de desarrollo. Compartiendo el desayuno, se dieron cita A Cobijo, Las Crisálidas, Somos Cuidados Comunes y L’Arna, con diferentes personas socias o no de estos u otros proyectos.

El resto de la mañana se dedicó a trabajar, en dos grupos diferentes, cuestiones relacionadas con el impulso a la vivienda colaborativa en el mundo rural y con los cuidados dentro de los proyectos. Para el primero de los temas, se contó con la coordinación de la Asociación Re-viviendo y Carlos Clarimón (La Replazeta) para una mesa, interactiva y altamente participada, en la que también aportaron sus experiencias concretas los alcaldes de Loarre y Abizanda, junto con las personas impulsoras del proyecto en esta última localidad. La segunda de las temáticas estuvo conducida por Pablo Muñoz (La Replazeta) y Marga Torrego (Jubilares), quienes presentaron sus ponencias ante un nutrido grupo de personas interesadas.

El cierre de Convive Aragón se realizó tras la presentación del proyecto “Las formas de habitar la vivienda cooperativa”, de El Tinglado, entidad dedicada al urbanismo y la arquitectura que presentó el documental “Una vida en común”. La pieza audiovisual, completísima y emocionante, sirvió de broche final a dos días de intenso trabajo alrededor de la vivienda colaborativa en Aragón.

En el horizonte próximo, se realizará una recogida de conclusiones y su posterior difusión entre las personas participantes. También se cerró el encuentro con un compromiso por mejorar la difusión del modelo entre las administraciones públicas y con un fundamentado optimismo por el buen momento de la vivienda colaborativa y el interés despertado por la cita.

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Interludio musical

Si Las Crisálidas nos pensáramos como grupo musical ¿qué seríamos? ¿Un angelical coro de voces blancas? ¿una banda melancólica de blues? ¿un grupo de heavy cañero? ¿o una orquesta sinfónica? Probablemente una mezcla de todos ellos. Voces, instrumentos y estilos con los que tenemos que componer y ejecutar la música de nuestro proyecto.

   Traigo a colación la metáfora musical porque encuentro —y es una opinión compartida— que la Filarmónica Las Crisálidas está un poco desafinada. Hay solistas entusiastas y secciones de la orquesta que funcionan a todo ritmo, pero el conjunto no acaba de resultar armónico.

El proyecto Las Crisálidas se compone de dos estructuras formalmente separadas pero unidas en la práctica: la asociación y la cooperativa. Aunque hay decisiones que competen exclusivamente a una u otra de las entidades, estaremos de acuerdo en que muchos de los temas a debate son comunes a ambas.

   Se produce, pues, algún tipo de duplicidad de foros de discusión y acuerdo. Por otra parte, las comisiones sectoriales están dotadas de autonomía de funcionamiento pero resulta necesaria una coordinación entre ellas y con los respectivos órganos de gobierno de la cooperativa y la asociación. Por todo ello no resulta extraño que exista cierta disarmonía.

   Aunque en absoluto estamos parados, tenemos la sensación de que no avanzamos, de que hay demasiadas reuniones que no terminan de concretar nada. Y es una pena porque en esta espera activa, en este interludio, tendríamos que aprovechar para desarrollar aspectos que nos sirvan para mejorar la convivencia y ser más participativos.

   Volviendo a la metáfora de la orquesta, necesitamos una partitura, al menos una definición conjunta de objetivos a corto y medio plazo. Bien es cierto que algunas metas tienen su parte azarosa, como el hallazgo de solares adecuados, pero hay otras como la difusión del proyecto, el incremento de personas socias, el acompañamiento de profesionales o la propia continuidad de este boletín que afectan a Las Crisálidas como globalidad.

   Por supuesto que la partitura no puede estar cerrada. Estamos abiertos a un proceso creativo e incluso a la improvisación jazzística, pero necesitamos un plan de trabajo que reúna las tareas y su temporalización.

Con independencia de los temas que corresponden a Junta o Consejo según sus propios estatutos, la mayoría de los temas de debate los están trabajando las distintas comisiones sectoriales y grupos específicos de trabajo. Mi propuesta, por tanto, sería poner en funcionamiento un órgano coordinador que podría ser la misma Coordinadora de comisiones ya existente en la asociación pero ampliada a la participación de la cooperativa. Un grupo reducido y operativo con un método de trabajo eficaz, que reúna las iniciativas de las comisiones y de Junta y Consejo, las integre en un cronograma y revise su cumplimiento.

   Si suponemos que las comisiones se reúnen cada dos semanas, una persona que esté en dos comisiones tendrá cuatro reuniones al mes. La Coordinadora de comisiones se podría reunir una vez al mes, o antes si la situación lo requiere. Así las personas más implicadas no deberían tener más de cinco o seis reuniones mensuales. En mi caso personal —y no soy el único— en los tres meses de este año he tenido una media de once reuniones al mes. A las cuales hay que añadir el trabajo preparatorio y el que se deriva de las mismas.

   Mientras tanto, un 40% de las personas de la asociación no están en ninguna comisión. Es como si en la orquesta casi la mitad de sus músicos no tocaran ningún instrumento.

   No estamos esperando a Godot. No vendrá nadie divino ni humano a traernos nuestro proyecto en bandeja. Esto es un trabajo de pico y pala. O, en términos musicales, de ritmo y armonía.

   Todas tenemos capacidades, a veces desconocidas para nosotras mismas. Este es un proyecto colaborativo en el que los saberes se transmiten y las responsabilidades se relevan. Todos los músicos ejecutantes son imprescindibles, desde el primer violín hasta el modesto triangulista.

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Los perennials no reblan

  Plantamos un árbol joven, emocionalmente positivas a su desarrollo, esperanzadas, alegres, optimistas; en fin, creímos que todo saldría bien hasta que vemos que no avanza según lo previsto. Entonces aparece la desmotivación; nos sentimos apáticos, dejamos de confiar en el proyecto y poco a poco vamos descuidando las tareas que debían llevar adelante el sueño. Sin embargo, entre los mayores de nuestro grupo —los perennials— encontramos una gran determinación a seguir. 

   El árbol conserva, pese al invierno, las hojas verdes. Se sigue contando con un proyecto bien definido, un grupo bien afianzado, y hay confianza en aquellos que tiran de nosotras, e incluso, nos contagia el ímpetu de la gente más joven que entra en el equipo.

  Vamos a creer lo que nos dicen, que quizás estas dificultades se convierten en oportunidades que nos acercan a nuestro objetivo, a un futuro que llegará. 

   Es imprescindible esa actitud perseverante de quiénes antes necesitan llegar. Debemos ser constantes con los objetivos, pero también en nuestras emociones y comportamientos solidarios, honestos y confiados. 

   ¡El árbol va a dar sus frutos! 

   Es necesario que todos nos automotivemos a lo largo del proyecto, hallemos nuevos intereses que nos mantengan satisfechos con la labor que estamos realizando, de lo contrario la tarea será una pesada carga a arrastrar, más que un sueño hermoso a cumplir. 

   Cierto que el proyecto puede ser redefinido, buscar otras salidas a las inicialmente programadas, las condiciones a nuestro alrededor pueden variar. 

   Pero no tenemos miedo a equivocarnos, está en el plan de nuestra vida, nos merecemos aquello por lo que luchamos. 

   Estos pioneros del proyecto nos quieren decir que detrás de cada gran éxito generalmente se esconden varios años de perseverancia asertiva. Son muy pocas las personas que consiguen sus objetivos a la primera, tan pocas que realmente son la excepción de la regla. 

  Fuerza para seguir adelante, luchando por nuestros sueños, ¡que llegarán!

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Las Crisálidas y el Circo del Sol

    No es una promoción del Circo del Sol. No la necesita. Su espectáculo casi roza la perfección y la belleza absoluta.

   En el último día de su representación en Zaragoza, con una música y una luz suave, preciosas, de esas que van serenando y creando un ambiente sosegado, dispuesto a dejarse llevar por lo maravilloso, nos encontramos allí delante de nuestros ojos la gran pista circense completamente. vacía, ningún artista sobre ella, mínimamente iluminado el gran mástil con un montón de telas blancuzcas en su base.

   Poco a poco, suavemente, acompañado por la música, la tela se fue levantando muy lentamente trepando por el palo desde el suelo como una bandera que quisiera desplegarse sin acabar de despegarse del suelo. La parte baja va perdiendo volumen mientras en la alta, muy alta ya, lo va adquiriendo. Y con la misma suavidad llega también el movimiento. Dentro del tejido envolvente un volumen hacía intuir que allí estaba ocurriendo algo vivo y misterioso que se estiraba, crecía, se retorcía, se encogía, juntaba todas sus fuerzas para ir ascendiendo, ponía todo su empeño en ir tomando forma para conseguir aquello que le importaba tanto, porque trabajaba para conseguir su sueño. Y arriba, casi en lo alto del mástil apareció desde dentro de aquella gigantesca tela una figura, extendiendo unas grandes alas y al fin un ser vivo en plenitud.

   Pero no salió volando. Se quedó allí en lo alto del mástil mostrándose con sus alas inmensas del mismo tejido envolvente que arrastraba desde abajo. 

   ¡No salió volando! Se quedó allí, envuelta en su tela blancuzca deslizándose hasta el suelo y quedándose allí sin forma alguna…

Una belleza de expresión para hacernos sentir lo que es una crisálida.

   Algo más de lo que enseña la zoología. No mariposa, ¡crisálida!

   Sin moraleja, sin explicación, una larva soñadora que se mete en una aventura para conseguir con paciencia, con su esfuerzo, con su entrega, con su vida, un avance para toda la sociedad. 

   Como nosotras y nosotros: Crisálidas ¡a por nuestro sueño!

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La Cincomarzada de 2024

  Recuerdo que, de muy niña, vivíamos en la Calle de la Biblioteca, luego Dr. Gómez Ulla (ahora ya nada… bueno, si! se ha convertido en una explanada que da visibilidad a la Iglesia de Santiago el Mayor). Allí, desde el balcón, veíamos las bodas en primavera y la calle, estrecha, nos llevaba a la Plaza del Carbón, entonces lugar de juegos infantiles, de reunión de los vecinos y charlatanes (ahora —ya sé que sobre gustos no hay nada escrito— la horrenda plaza Salamero donde las estructuras metálicas han sustituido a los árboles… ¡ah, claro! que debajo hay un estacionamiento). Bueno, que me voy de tema, retorno: por entonces, en casa, en ciertas fechas se hablaba de la abuela Rojilla, yo creía que era su nombre, que siempre el 5 de Marzo cogía su fiambrera (aún no había “tápers”) y se iba a la arboleda de Macanaz, ¡a comer! 

Ya no volví a oír esa fiesta hasta pasado 1981 cuando unos amigos me invitaron a una caldereta, sobre fuego en el suelo, creo recordar! Entonces le puse historia a la abuela Rojilla         —desechando ya que ese fuera su nombre real— y su fiambrera en el margen izquierdo del río.

   Este 5 de Marzo propusimos, como en alguna otra ocasión, ponernos con una mesa Informativa y airear a nuestras Crisálidas y al proyecto de vida compartida que nos ha reunido. Como el día acompañó, por allí pasó media Zaragoza: peñas, familias, parejas, personas solas dando un paseo al sol… luego a media mañana apareció la comitiva de la Federación de Barrios con sus “galletas” reivindicativas, los cabezudos, la música… Luego ya el olorcillo de los chorizos en las brasas y las calderetas o paellas.

   Todo el día en un ambiente festivo y reivindicativo, sintiéndonos unas más en aquel barullo de asociaciones, grupos juveniles, cooperativas ecologistas… todos mostrando con orgullo su logro, esfuerzos aunados en un único objetivo: organizarnos en la búsqueda de una sociedad articulada en la que hacer realidad los distintos proyectos que bullen en nuestras cabezas y hacer realidad nuestros sueños colectivos.  
 

   Al año que viene vendremos con nuestras fiambreras, dijimos, que es una pena volverse a comer con aquel jolgorio. ¡Y a ver si nuestro sueño entonces ya ha dado dos o tres pasos más hacia adelante!

Presentación del proyecto «Vacaciones Permanentes»

  El pasado 11 de marzo algunos socios de Las Crisálidas asistimos, invitados por nuestros amigos M.ª Pilar Clemente y Javier Vicente, a la charla-presentación de su proyecto “Vacaciones Permanentes” que tuvo lugar en el centro social librería La Pantera Rossa.    

   La charla fue amena e interesante, apoyada por la proyección de imágenes en las que pudimos visualizar tanto las bases de su proyecto como la localización y el solar adquirido.  

   De su exposición se desprende que los principios y valores en que se basa el proyecto son básicamente los nuestros: una comunidad autogestionada, participativa, que propicie la convivencia para lograr una vejez activa y saludable, con una relación respetuosa con los demás y con el entorno. Respeto, diálogo, cordialidad, participación, empatía, generosidad, etc. Ahí nos identificamos plenamente. 

   En cuanto a su proyecto en concreto, se trata de una cooperativa ubicada en Alfara de la Baronía (Valencia), en un solar muy extenso, rodeado de naranjos, pendiente de algún cambio en la calificación y muy cerca del pueblo y próximo a Sagunto. Cuentan con la colaboración del ayuntamiento para facilitarles las gestiones e incluso les prestan un local para sus reuniones en esta fase anterior a la construcción.

    Tienen prevista la construcción de 44 unidades habitacionales, todas de igual tamaño, unos 60 m², con dos dormitorios y dos terrazas, alineadas en grupos de tres o cuatro. En la zona común contarán con comedor comunitario, lavandería, salas multiusos, aparcamientos, etc. El proyecto, una vez adquirido el solar por los socios actuales, se encuentra en fase de difusión hasta conseguir un número de socios suficientes para acometer la construcción de las viviendas, por lo que se han organizado una serie de charlas divulgativas.    

   Una vez presentado el proyecto, se abrió un turno de preguntas que respondieron M.ª Pilar y Javier, alternativamente, de manera clara y concisa. 

   En cuanto a la financiación del proyecto, comentaron que no esperaban que fuera difícil puesto que tenían previsto que el capital social aportado rondase el 80%, de manera que el resto lo aportaría cualquier entidad bancaria. Esto abarataría, por otra parte, la cuota de los socios al no tener apenas gastos de hipoteca. 

   Preguntados por el tema del reparto de costos entre los socios, cuestión que nos preocupa y que tenemos pendiente de resolver, su respuesta fue que todo el reparto, tanto del espacio de uso individual como lugares comunes, se hacía por unidades habitacionales, independientemente de que estuvieran ocupados por una o más personas, puesto que así resultaba mucho más sencilla la reposición de las plazas que quedasen libres, ya que todos pagaban la misma cuota. Solamente se pagaban por persona los gastos de alimentación y otros que pudieran considerarse individuales. 

   También dispondrán de unas habitaciones para invitados, ofreciéndonos la posibilidad de visitarles para conocer su proyecto. Fue una tarde amena, de reencuentro. Fuimos muy bien recibidos y terminamos, cómo no, tomándonos una caña.

   Les deseamos de corazón todo el éxito para llevar adelante sus “Vacaciones Permanentes”.