Joselo de Marco

Mi nombre es José de Marco Martínez, (Joselo), nací en el 53 y soy el más pequeño de 8 hermanos. Estudios de bachiller elemental y periplo laboral desde los 14 años hasta los 58 años en el campo de la administración y contabilidad. Comencé “Fisioterapia” en la Universidad de Zaragoza, sin terminar por no poder compaginar trabajo y prácticas, por lo que acabe haciendo” Graduado Social”.      

Ideología de izquierdas que me viene fundamentalmente de la Teología de la Liberación y del Marxismo, donde la búsqueda de la justicia ha sido lo más significativo y pretendido en mi vida laboral y social. He aprendido mucho de la relación con los chavales de mi barrio “La Magdalena” en los años de dedicación en actividades con los mismos, de la Naturaleza a sentir y entender los conceptos de “armonía”, “observación”, “belleza”, “sensibilidad”; también de la experiencia de vida comunitaria en el barrio La Jota, y por supuesto de mi pareja, que comparto la vida desde hace años, mucho de lo que soy en la actualidad.      

Estoy en este proyecto porque creo que el modelo de vivienda colaborativa, puede ser perfecta en el aprendizaje para saber envejecer con dignidad y autonomía necesaria y donde el grupo es fundamental en este proceso de desarrollo personal, para saber compartir, comunicar, empatizar, disfrutar y cuidar. Disfruto y me siento feliz en contacto con la Naturaleza, sea montaña, mar, bosques, etc, con la bicicleta, con la lectura, con la música y con el compartir las diferentes sensibilidades.

Jornadas de convivencia en Morillo de Tou

:: Programación prevista ::

Viernes 18
– 8:30 Salida de Zaragoza
– 11:00 Visita a Alquézar. Ruta de las pasarelas o terrazas.
– Comida en Alquézar. Restaurante Mesón del Vero o de picnic
– Paseo o visita a la Colegiata.
– 18:00 Salida hacia Morillo de Tou
– 19:30 h. Paseo de reconocimiento por Morillo de Tou  

Sábado 19 .
– Ruta combinada de coche y senderismo: Tella ( Ruta de las tres ermitas )
– 17:00 Primer debate
– 19:00 Segundo debate
– Fiesta “Lo que pasa en Morillo se queda en Morillo”  

Domingo 20
– Tercer debate
– Vermú, comida y despedida de los de fin de semana
– Ruta combinada de coche y senderismo: Sarvisé (paseo a caballo o paseo Sarvisé-Broto junto al río Ara) o Congosto de Entremón o Castillo de Samitier  

Lunes 21
– Viaje a Bielsa y Pineta (todo el día, comida de picnic). Senderismo opcional a los Llanos de La Larri
– Dinámicas y debate. Conclusiones de las jornadas
– Danzas del mundo  

Martes 22
– Visitamos Ainsa
– 12:00 Visita a la bodega Enate con cata comentada de un vino y comida de barabacoa con tres vinos.
– 17:30 Regreso a casa
 

Vemos, leemos y compartimos

Crear una vida juntos. Herramientas prácticas para formar ecoaldeas y comunidades intencionales.Diana Leafe Christian

Diana Leafe lleva décadas trabajando en proyectos de vida en comunidad, sobre todo en América del Norte. Editó la revista Communities durante 14 años y ahora dirige la web ecovillagenews.org Afirma que el 90% de las iniciativas de vida en comunidad fracasan, fundamentalmente porque los interesados no han tenido en cuenta el tiempo, el dinero, y las competencias organizativas necesarias para conseguir sacar adelante un proyecto de tal envergadura. y por ello escribe un libro que podría servir de base o inicio a aquellos que ya se han embarcado o quieren comenzar un proyecto de vida en comunidad. Es el libro que a ella le hubiera gustado poder leer hace 20 años.

Habla de ecoaldeas y de comunidades intencionales, y da pautas para que los sueños no se diluyan en el intento. Muchos grupos fracasan por obstáculos relacionados fundamentalmente con las relaciones interpersonales y con temas económicos y financieros. Señala factores que hay que tener en cuenta: de la financiación a los temas legales, la evaluación de costes realista, los posibles conflictos estructurales (puede ser que no todas las personas implicadas tengan el mismo punto de partida sobre el propósito primario del grupo y la comunidad) y ofrece herramientas y experiencias reales para ayudar a enfrentarse a estas cuestiones desde el principio. Explica detalladamente el trabajo de creación de los documentos de visión, misión y objetivos que ayudarán a prevenir un conflicto estructural. Habla sobre el poder y los conflictos derivados de él y da pautas para llegar al consenso. También propone ejercicios preparatorios para sacar a la luz las expectativas ocultas, los valores o los límites de cada persona.

Trata el proceso de búsqueda del terreno, las formas de financiación de la compra y demás gastos de puesta en marcha, aportando ejemplos prácticos de cómo se organizaron económicamente varias comunidades, aunque al ser ejemplos de países con legislaciones en algunos casos muy diferentes a la nuestra, pueden no servirnos para mucho

Señala las características fundamentales que debe tener un grupo fundador, y distingue entre pioneros y colonos: los pioneros son la avanzadilla que pone en marcha el proyecto, los colonos los que acuden cuando ya está realizado. Todos ellos se necesitan entre sí: sin los pioneros no habría proyecto, pero ellos necesitan de los colonos para ocupar las viviendas vacías y cubrir las vacantes que van quedando.

Y, para terminar, es un libro denso pero muy interesante, pues su experiencia indica los peligros que acechan y que conviene ir resolviendo para poder llevar a cabo un proyecto con éxito. Es una ducha de realidad (fría) que ayuda a espabilar.

La tolerancia y sus límites

“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo”  

Stephen G. Tallentyre, pseudónimo de Evelyn Beatrice Hall (atribuida a Voltaire)

Aunque el concepto fue acuñado y desarrollado por los filósofos de la ilustración, fundamentalmente por John Locke y Voltaire, en lo que llamamos el pensamiento posmoderno se hace continuamente referencia a la necesidad de ser tolerantes con las diferencias que nos separan de la manera de ser de los demás, es un pensamiento loable en principio. Sin embargo, también hemos de tener en cuenta la necesidad de ser intolerantes con aquello que conculca los derechos y las libertades del conjunto de la población. Es lo que se ha dado en llamar la paradoja de la tolerancia, que se expresaría más o menos así: Si extendemos la tolerancia ilimitada aun a aquellos que son intolerantes; si no nos hallamos preparados para defender una sociedad tolerante contra las tropelías de los intolerantes, el resultado será la destrucción de los tolerantes y, junto con ellos, de la tolerancia.      

Entonces ¿ante qué debemos ser intolerantes? En principio ante la propia intolerancia y también ante todo aquello que atenta contra los derechos humanos, la salud, la democracia o las libertades. Y también, claro está, debemos ser intolerantes ante la homofobia, el machismo, el fascismo, la violencia en general y específicamente ante la violencia contra la mujer.      

Seguramente os estaréis preguntando, a estas alturas del texto, a qué viene esta reflexión sobre la tolerancia y sus límites. La respuesta está en las reflexiones que en mi grupo de debate y reflexión, el grupo 3 de Las Crisálidas, se produjeron en una de sus sesiones. Nos preocuparon específicamente los problemas que se crean con algunos negacionismos que pueden afectar a la salud y la convivencia de nuestra futura cooperativa de vivienda colaborativa. Evidentemente hay negacionismos que sólo son un peligro para los propios defensores de ese negacionismo, por ejemplo los terraplanistas o los creacionistas. No son un problema para la convivencia aunque sean un sinsentido en lo cognitivo. Pero sí que es un problema para la convivencia del grupo el negacionismo antivacunas en una comunidad cuyo objetivo es el cuidado mutuo.      

En mi opinión, la plena vacunación de todos los miembros de la comunidad es un elemento de protección indispensable, por lo que habrá que dejar bien claro —bien en los estatutos o bien en el reglamento de régimen interior de la cooperativa— que nos regiremos en los aspectos que tengan que ver con la salud por lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud y por el Ministerio de Sanidad de nuestro país y que estas recomendaciones deberán ser de obligado cumplimiento.      

No puedo ser de ninguna forma tibio en mis reflexiones sobre este asunto ya que a mí, antes siquiera de cumplir un año, me atacó el virus de la polio al igual que a unas 300.000 personas de mi generación, de las que tres mil de ellas murieron. En todo el mundo desarrollado hacían vacunaciones masivas, pero en España el franquismo tardó casi diez años en hacer lo mismo, aunque la vacuna era muy barata. Recordemos también cómo las vacunas acabaron con la tuberculosis (en este caso de origen bacteriano), la viruela, el sarampión, la fiebre amarilla, la gripe española, etc… y ahora el coronavirus. Nos vacunamos por dos motivos: para protegernos y para proteger a todos los demás. Cuando la mayoría de personas están vacunadas, aquellas que no lo están se protegen también. Es lo que se conoce como inmunidad de grupo.      

Para terminar, ya la reflexión va un poco larga, diría que debemos ser tolerantes con todo lo que no atente contra nuestra salud, nuestra integridad física y contra los derechos humanos y las libertades.      A mí no me gustan las canciones de Julio Iglesias, pero defendería con mi vida tu derecho a escucharlas o cantarlas (eso sí en voz baja, por favor).

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Fiesta de cumpleaños

Acuarela de Javier Vicente

Me siento feliz, ha sido un día trepidante y lleno de emociones. He celebrado mi cumpleaños, 75 nada menos y qué bien lo he pasado con mis Crisálidas. Conocen mi amor por la montaña y que añoro no poder ir con la frecuencia de antaño, así que me han preparado una fiesta por todo lo alto: Han reunido a todos mis queridos trotamundos y ¡oh sorpresa!, cuando he bajado al comedor, ahí estaban cantando el cumpleaños feliz. Mis amigos de siempre y mis amigos de ahora. Todos juntos. Ha sido un momentazo y no he podido evitar unas lagrimillas de felicidad. ¡A veces la vida te sorprende con detalles!

Me acuerdo cuando empezó la idea de irnos a vivir juntos, el conocernos, nuestros recelos,  el saber como sería nuestro futuro, si seríamos tolerantes, si nos ayudaríamos, como sería nuestra vida en común… Han pasado catorce años y parece que fue ayer cuando preparábamos nuestras primeras jornadas en Morillo de Tou. Luego vinieron las jornadas en Murcia, las de Benasque, las de León y muchas más. 

Cuántas dudas al principio, y qué contenta de estar aquí. Costó encontrar este pueblecito; todo eran pegas y fue difícil hallar el equilibrio, pero ahora ya formamos parte de él y creo que nos aprecian los vecinos. La vista que tengo desde mi terraza es magnífica. Los árboles están crecidos y me paso mucho tiempo mirándolos. Cuido de mis plantas y creo que ellas también de mi.

Los debates que tenemos sobre lo divino y  lo humano a veces me agotan pero es muy gratificante que alguien te escuche y sobre todo no sentirme sola. Siempre hay alguien para poder conversar un rato. Me encanta cuando nos juntamos a ver una película y durante dos horas nos olvidamos de todo. Cuando tengo insomnio y miro si alguien tiene luz todavía  y llamo a su puerta y nos contamos batallitas. Cuando estoy pachucha y no me falta el café calentito por la mañana. Cuando tengo el día tonto y siempre hay alguien que me aguanta durante un rato porque sabe lo que es eso. Cuando…

Debería pensar en apagar ya la luz, mañana nos espera otro día emocionante. Como en  esta gran familia bullen tantas ideas, no hay ni un día de descanso. La última ha sido que a alguien se le ocurrió hermanarnos con un cohousing francés y mañana vienen a visitarnos. Hemos ensayado un recibimiento en francés y una danza. En fin, que me voy a dormir. A ver que se les ocurre para los 80 porque con lo que ha costado llegar hasta aquí y lo a gusto que estoy, tenemos celebraciones para rato.

¡Buenas noches, mundo!

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Sin miedo al cambio

Siempre podemos emprender otra vida. Sin miedo al cambio

 

También los que vivimos en pareja optamos, al menos algunos, por participar en proyectos ilusionantes como el de Las Crisálidas. ¿Qué nos mueve a ello si ya tenemos compañía? Hay otras cosas que nos motivan. Evidentemente cuando nos vamos haciendo mayores vamos dejando atrás aspectos de la vida que antes vertebraban nuestra actividad. En primer lugar el ámbito laboral, del que además conviene poner terreno de por medio ahora y saber que nos podemos dedicar a otros menesteres más gratificantes y placenteros. Se nos abren las puertas para hacer todas aquellas cosas que no hemos podido hacer en nuestra época de prioridades laborales. Quizás nos gustaría, por primera vez en mucho tiempo, hacer sólo lo que quisiéramos realmente hacer. Poder contestar como Bartleby: «Preferiría no hacerlo» ante propuestas o situaciones en las que no nos encontramos a gusto.      

También en el ámbito familiar las cosas han cambiado, nuestros hijos han levantado el vuelo y aunque seguimos vinculados afectivamente a ellos y a los nietos, si los tenemos, y por los que a menudo sentimos verdadera debilidad, vemos que necesitan su propio espacio y tomar sus propias decisiones. Decía Freud que para ser uno mismo hay que matar al padre, lo decía en sentido figurado o metafórico, es decir para poder afirmar nuestra personalidad es necesario romper las tutelas y las dependencias anteriores. Pues bien, algo así tenemos que hacer en nuestra situación de mayores, ser capaces de vivir por y para nosotros mismos, emprender un nuevo proyecto, reinventarnos y afirmarnos para disfrutar de un envejecimiento activo, sin trabas.      

En los proyectos de viviendas colaborativas senior suele haber una gran proporción, mayoritaria casi siempre, de personas que vivían solas por propia elección o por avatares de la vida: separaciones, divorcios, viudedades, etc. Pero como decíamos más arriba también para las parejas es muy atractivo compartir espacio, actividades, charlas, paseos, comidas… en una sola palabra, la vida, con otras personas que tienen parecidos intereses.      Las parejas solemos cuidarnos mutuamente pero también echamos en falta las amistades con otras personas que vivan cerca y que compartan con nosotros una vida activa e ilusionante, los placeres de las comidas y sobremesas bien conversadas, los paseos en grupo, los juegos de mesa, en fin la vida amigable.      

Además, sin que sea lo esencial, a los emparejados, de forma previsora, nos gusta pensar que, caso de que alguno de los dos falte, la otra parte de la pareja va a seguir teniendo alrededor apoyos, todo un colchón afectivo que le va a permitir superar esa ausencia mucho mejor.

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Taller sobre estatutos de la Asociación

  La asamblea general convocada para el 10 de junio tuvo como preámbulo unos debates presenciales y virtuales que concluyeron en la necesidad de transformar la asamblea decisoria en taller participativo para debatir dos propuestas de estatutos que presentaban algunas diferencias de concepto.

   Se pudieron escuchar las opiniones de todas las personas asistentes y se constató el deseo mayoritario de que se acercasen posturas para lograr una propuesta unificada. Para ello, se incorporan algunas personas más al grupo que está preparando la ponencia de estatutos, el cual reiniciará sus reuniones después de las jornadas de convivencia de Morillo de Tou.    Después de la larga pero fructífera sesión, unas cañas en una terraza nos confirmaron que la ilusión y el compañerismo siguen muy vivos en Las Crisálidas.

Mañana en el canal y pequeña reunión

[6 de junio de 2021]  

Agradable paseo desde La Fuente de los Incrédulos, hecha como sabemos para convencimiento de los incrédulos y descanso de viajeros en 1786, recorriendo primero aguas arriba del Canal Imperial y luego, tras cruzar el puente que vemos en la fotografía, aguas abajo con una parada de descanso con su charrada correspondiente para para ponernos al día de las cosas crisálidas y de la realización o no de la próxima asamblea convocada para el 10 de junio.

Poesía en los cristales (II)

El pasado 31 de mayo algunas Crisálidas acudimos a la actividad que organizaba la Asociación La Casa de Zitas en colaboración con la Comisión de mujeres del Picarral.    Llevábamos poemas propios y de escritores y escritoras que significaban algo para nosotras, y fuimos escribiéndolos en los escaparates de los comercios que previamente habían querido colaborar en la actividad.    Llenar de poesías los cristales fue una experiencia estupenda. Para los amantes de la expresión, poder escribir un mensaje “en gran formato” para que la gente lo lea en la calle, es una gozada. Es el sueño de la actividad al aire libre, de volver a los orígenes.    No puedo decir que fuéramos un equipo de trabajo bien conexionado, sino que fuimos un grupo simpático que disfrutamos difundiendo la poesía para acompañamiento de los vecinos del Picarral.

Concha Nasarre

Mañana de primavera

[23 de mayo de 2021]  

Un día más, un domingo más y un nuevo paseo. La primavera no nos tiene en cuenta, menos mal, así que nos regala lluvia, sol y nubes a su antojo.        

Este domingo quedamos para dar un paseo por el río Huerva y su desembocadura, cruzar el Ebro por el azud y seguir hacia el Gállego.

Hicimos una pequeña parte del recorrido debido a la lluvia, pero mereció la pena. Apenas
sin salir de la ciudad, podemos encontrar pequeños caminos que nos sumergen de repente
en preciosos bosques de ribera con una vegetación exuberante en esta época.

Como de costumbre, acabamos en una terraza charlando y disfrutando del día. Nos
acompañó Concha, quizá una futura Crisálida.

Habrá más paseos y más primaveras 🦋