Una mañana bailando

[19 de diciembre de 2021, 11:00]

Teníamos una cita para hacer un taller de danzas en el V Festival de “Música en las Nubes” que programa el Centro Cívico Delicias, con el grupo de “Danzas del Mundo” de Tertulia Albada.    

Al taller nos sumamos un grupo de Crisálidas que Previamente nos habíamos registrado para poder asistir al mismo, por los límites de aforo.    

La mañana pasó rápida entre músicas y las diferentes danzas que se habían seleccionado, las participantes que asistieron lo pasaron muy bien aprendiendo y bailan cada día mejor.

Cuando danzamos nuestra mente se libera de todas las preocupaciones, surgen las sensaciones agradables y positivas ¡te sientes libre y feliz!

Acabado el taller nos reunimos a tomar un vermú en el bar del mismo centro, por supuesto con el protocolo y cuidados lógicos.      

En fin, una buena mañana compartiendo danzas y más.      

¡Os esperamos en el próximo taller!

Paseo junto al río

Una vez más quedamos Las Crisálidas para disfrutar de la mañana del domingo, día 21, entre paseo y terraza. La idea es que combinando ambas propuestas podamos juntarnos mayor número de personas.

En esta ocasión fuimos un grupo numeroso aunque el recorrido fue corto. El día era frío con una ligera brisa ya preludio del invierno. Quedamos en la Pasarela del Voluntariado, recordando nuestros inicios, y dimos un pequeño paseo por la ribera dirección al azud imaginando y comentando cómo sería vivir junto al río, tener una terraza mirando al Pilar y la arboleda o cuántas alturas harían falta. Y ahí quedaron para otro día el solar, las preguntas y nuestros sueños…

Posteriormente nos juntamos en una terraza con el resto del grupo, compartiendo la hora del café con la hora del vermut. Fue un rato de tertulia e intercambio de ideas. Jesús había trabajado sobre los espacios comunes y nos invitó a reflexionar un poco sobre el tema. Habrá que seguir dando vueltas a muchos detalles mientras el río sigue su curso ajeno a nuestros proyectos      

La próxima vez intentaremos caminar un poco más porque, como alguien recordó, también tenemos que cuidarnos y un poco de ejercicio nos vendrá bien a todos.

¡Hasta pronto!

Recuerdos y amistad

Nuestro compañero y amigo Salvador Berlanga presentó el día 11 en el Centro Cívico Universidad y el 16 en el Paraninfo, su libro “Ecos y voces de infancia. Del blanco y negro al color”, que reúne casi cien testimonios inéditos de aragoneses que hablan de sus recuerdos de infancia, de la escuela, de la vida entonces.

Y allí estuvimos, crisálidas y crisálidos, para acompañar y disfrutar de dos estupendas sesiones entre amigos y conocidos, gente docta y artista, variada y polifacética que Salvador ha reunido en el libro… y, por supuesto, para escuchar la música en vivo de Araboas.  

 ¡Felicidades a Salvador y Ana por el supertrabajo!

Andada Juslibol – Alfocea

El sábado día 6 un pequeño grupito de Crisálidas, bien avenido y no menos animoso, considerando el viento y fresquito matutinos, salimos de excursión por los montes de Juslibol hacia el castillo de Miranda.

Así entre pasos, conversación y disfrutando de la naturaleza, al contemplar las extensas vistas a nuestros pies nos sentimos privilegiadas tal como pudiera haberles sucedido en su día a Alfonso I y sus tropas en la entrada desde este castillo y conquista de nuestra ciudad.

Desde allí nos dirigimos hacia Alfocea por un escondido y caprichoso bosque de tamarices que nos acogió para hacer la «paradita y fonda» entre charla y viandas, tras la cual regresamos por el GR99 y galacho de vuelta al punto de partida.

Las Crisálidas y las dos sabinas

Sábado, 9 de octubre. Es el día elegido para visitar Blancas atendiendo a la invitación que Jesús y Carmen nos hicieron para conocer su pueblo y las dos sabinas: una, la sabina milenaria; y la otra, la réplica en hierro que ha realizado Jesús.      

La jornada pintaba muy bien, el día era soleado, fresco por la mañana y sin apenas viento. A las once quedamos en Blancas. Es un pueblecito de Teruel en la Comarca del Jiloca de poco mas de 100 habitantes y situado por encima de los 1.000 m. en medio de un inmenso páramo.       

Tras juntarnos las 22 Crisálidas, nos dirigimos, en un breve paseo, hasta la sabina de hierro, una escultura a tamaño natural realizada con aladros reciclados y en su mayor parte donados por los vecinos del pueblo. Pudimos escuchar con atención las explicaciones de Jesús de cómo fue forjando la idea y cómo la iba desarrollando. 

Es una magnífica escultura abrazando el horizonte con un gran tronco bien enraizado y cientos de hojas salpicando el cielo azul. Una sabina hermosa realizada con mucho trabajo y sin duda con mucho amor. Después pudimos visitar el parque escultórico repleto de figuras que nos llevaban por escaleras sorteando las dificultades de la vida o nos asomaban por ventanas hacía un mundo difícil de entender. Hierros y hierros retorcidos en pájaros, caras o corazones…

Tras los momentos vividos tocaba el momento gastronómico y llegó con un vermuteo entre los últimos preparativos para comer en el exterior. Ya todos acomodados disfrutamos de ensaladas, una riquísima caldereta de carne y arroz preparada por nuestra anfitriona Carmen y exquisitos postres especialidad de algunas crisálidas.

Para completar el día y después de la sobremesa, dimos un pequeño paseo para conocer el pueblo y nos quedaba todavía ver la sabina milenaria que se encuentra a unos tres kilómetros.

La sabina de Blancas se considera uno de los árboles mas viejos de Aragón y una reliquia de lo que debió ser un espeso bosque de carrascas y sabinas. Se estima que tiene entre 1.000 y 1.500 años de vida y competirá en 2022 para ser el árbol europeo del año.

Cobijados bajo sus frondosos brazos nos despedimos de un día magnífico que no olvidaremos.

Gracias de corazón a Carmen y Jesús por lo bien que nos hicieron sentir y por lo bien que lo prepararon todo. Quizá nos faltó ver el atardecer o el viento agitando con fuerza las hojas, pero estamos hablando de lugares milenarios. Seguro que nos esperarán ahí para otras ocasiones.

Nos fuimos a buscar estrellas y no salimos estrelladas

  Tenía palabras guardadas para empezar a escribir, palabras que no se fugan de mi memoria, como se fugaron las estrellas, sobre todo las que no pudimos ver.

    Llegamos a Torrecilla de Valmadrid. Había pocos coches, en la plaza donde habíamos quedado sólo estaba el de Javier. Nada más aparcar llegaron las del tercer vehículo y ya estábamos todas.

    Once personajes fantásticos para organizar un campamento poético bajo las estrellas, y digo poético porque no hay mejor poesía que compartir viandas y no hay poema más perfecto que una buena tortilla de patata. ¡Ay, esa tortilla!, nos hizo sucumbir a todas y postrarnos ante semejante manjar aportado por las hermanas Antolín. Estábamos tan inmersas en devorar esa exquisitez que no se nos ocurrió documentar el acto. A la tortilla le acompañaba una ensalada de verano de Lola y un poco de jamón, longaniza de pavo y otras fruslerías que quedaron relegadas a un segundo plano hasta que Concha nos sacó sus empanadillas de cabello de ángel, y caímos en la tentación del dulce. No faltaron bebidas, aunque no espirituosas, para acompañar el recital.

    Por un momento pensé si las perseidas (percebeiras, según la madre de Pilar, que estuvo presente en su memoria) sólo eran una excusa para cenar en armonía.Llegó la hora de tumbarnos en hamacas y esterillas bajo el influjo de una noche serena y con las estrellas difuminadas por la calima, pero el trasiego de linternas alumbrando el camino de gente que venía con neveras y hamacas incomodaba bastante. Aquello parecía Benidorm en agosto prepandémico.

    Estrellas vimos pocas, dicen que cuatro grandes y algunas pequeñitas, yo personalmente vi tres y las pequeñas ni las sentí. Hubo quienes pudieron pedir sus deseos, confieso que no me daba tiempo.

    Pero bueno, al fin y al cabo, los deseos los pedimos cada día, sobre todo el que se realicen nuestros sueños comunitarios, porque como decía la película de Trueba “vivir es fácil con los ojos cerrados”, vivir y soñar van de la mano, porque la vida sin sueños sería insoportable. Después del primer deseo, ya se sabe, pedimos por la salud, nuestros hijos y otras cosas que no voy a enumerar porque puede ser que ahí las coincidencias se alejen. 

   Vimos titilar estrellas y casi titilamos nosotras, alguien hasta se imaginó un Ovni y extraterrestres que nos vienen a buscar para llevarnos en su nave a lugares lejanos y extraños, alguna, dispuesta a irse, sobre todo para hacer tiempo a que nuestro sueño común se realice. Y es que de tanto mirar a las estrellas daba la impresión que todas se movían.

    Se levantó un aire fresco que agradecimos después de los 42 grados que habíamos sufrido en esta Zaragoza, a veces infernal.

    Poco más de las 12 de la noche y ya era el día siguiente. Levantamos el campamento con sensación de felicidad compartida.

    Perseidas pocas, poesía mucha, sobre todo ese soneto alejandrino perfecto de una gran tortilla de patata riquísima, que hicieron para 12 personas.

    Y de todas las palabras que tenía apuntadas, me queda la palabra bóveda, que no recuerdo cuando la incorporé al diccionario mental y no sé dónde encajarla. 

   Me queda decir que esta experiencia, la podíamos repetir sin necesidad de mirar al cielo.

Un domingo en Tarazona – El huerto de Ángela

Fue y no fue una excursión más en la que vamos conociéndonos y aprendiendo a querernos, que ya es mucho.  

 Disfrutamos y conocimos más a Ángela, ya que es transparente y comparte sus experiencias y conocimientos, ¡es muy generosa!

    Le gusta vivir en la naturaleza con lo más básico, aunque su hijo la atrae hacia Zaragoza.

    Prenda, ¡qué cariñosa eres! Sería esto lo que dio ese gran sabor a la caldereta que nos comimos.

    El huerto ofrecía, de forma natural, sus frutos, lo mismo que Ángela. Y Tarazona fue el otro escenario, su catedral, casco histórico y rincones con encanto.

    Nos volvimos muy satisfechos.

    ¿Qué hay que hacer para que todos confluyamos en ese bienestar? Seguro que se trata de nuestro Proyecto que ha reunido a buena gente.

Quedadas veraniegas

   Este verano a los que nos quedamos a ratos y a días en la ciudad nos apetecía seguir viéndonos, decidimos quedar un día a la semana a última hora de la tarde para librarnos del calor en algún sitio agradable para charrar un ratico

   Así quedamos los martes en una terracita del centro de la ciudad y entre cañas conversación y risas hicimos unas reuniones muy agradables, acudiendo l@s que podíamos sin ninguna obligación, la verdad es que ha sido estupendo quedar y vernos para mantener el contacto y espero que podamos seguir mientras se pueda. Cuando llegue el frio ya veremos

   Hasta entonces, seguiremos disfrutando.

Coreomanía

Se sospecha que días atrás en el Centro Vacacional de CC.OO. de Morillo de Tou ha habido una secta de danzantes que en cuanto podían se ponían a danzar como posesas. Al principio eran solamente mujeres que, al modo de las bacantes griegas, construían sus movimientos en el espacio introduciendo el ritmo, el tiempo y la expresión corporal pero luego fueron incitando a participar de sus desafueros a algunos hombres y estos cayeron en sus redes participando también en estas danzas continuas. Está costando descubrir el origen de esta secta danzante, se ha consultado con insignes universidades como la Saint Petersburg University o la Universidad de Yale y nos han puesto tras la pista para deducir de dónde puede provenir esta secta y su influjo.      

La SPBU (Universidad de San Petersburgo) cree, con los datos que les hemos suministrado, que puede derivar de la secta Negacionistas de la quietud o tal vez de Los Seguidores de San Vito ambas sectas se caracterizan por su adoración a Terpsícore, la que deleita con la danza, una de las siete musas de la civilización griega. Efectivamente en su estancia en Morillo e incluso en sus excursiones aprovechaban cualquier momento para dedicarse con verdadera fruición y sin límite horario a danzar compulsivamente sin importarles nada más, quedando en una situación semicatatónica después de haber cantado su himno:

 Solo en tu honra bailamos
otro interés no nos ata
porque somos partidarias
de mover siempre la pata.

No obstante en la Universidad de Yale piensan que el origen puede estar en la secta Rezadores con los pies de la Virgen de Guadalupe en México, de hecho parece que una de las integrantes de la secta tiene pasaporte mexicano. Si fuese así sería una secta zapatista* extremadamente peligrosa.      

La Universidad de Huesca piensa sin embargo que tendría origen en una derivación de los Derviches Giróvagos turcos, como sabemos de ascendencia sufí una especie de misticismo islámico, y que habría llegado aquí a través de peligrosas conexiones murcianas.      

No obstante algunos de los integrantes más sesudos del grupo de Viviendas Colaborativas Las Crisálidas piensan que no se trata de una secta sino de una enfermedad del baile, fenómeno sanitario y social que ya se dio entre los siglos XIV y XVII entre algunos pueblos eslavos en los que la multitud bailaba y bailaba hasta el agotamiento, esta enfermedad llamada vulgarmente coreomanía, y cuyo nombre científico es chorus saltatios, agota física y mentalmente a los individuos que la contraen que caen extenuados después de horas y horas danzando, tiene difícil cura puesto que en cuanto mejoran, aunque sea levemente, vuelven a las andadas o por mejor decir a las danzadas.

El gran pintor Matisse ya estudió la danza de los coreómanos y buscó terapias contemplativas que hiciesen calmar los ánimos de aquellos contumaces danzantes. En los últimos años se ha recurrido a tratar a los enfermos de coreomanía con terapia musical derivada de la música dodecafónica e hipnótica como, por ejemplo, la de Porya Hatami con desiguales resultados. Esperemos que los centros de salud y hospitales aragoneses estén al tanto de las nuevas terapias para poder aplicarlas a estas compañeras.  

Al boletín
reporta en Somontano
Tito Liviano

__________________  

* No seguidora de Emiliano Zapata sino de los zapateados propios de la chacona y otros bailes como la zarabanda llevados por los gachupines a México después de la conquista.

Jornadas de convivencia en Morillo de Tou

:: Programación prevista ::

Viernes 18
– 8:30 Salida de Zaragoza
– 11:00 Visita a Alquézar. Ruta de las pasarelas o terrazas.
– Comida en Alquézar. Restaurante Mesón del Vero o de picnic
– Paseo o visita a la Colegiata.
– 18:00 Salida hacia Morillo de Tou
– 19:30 h. Paseo de reconocimiento por Morillo de Tou  

Sábado 19 .
– Ruta combinada de coche y senderismo: Tella ( Ruta de las tres ermitas )
– 17:00 Primer debate
– 19:00 Segundo debate
– Fiesta “Lo que pasa en Morillo se queda en Morillo”  

Domingo 20
– Tercer debate
– Vermú, comida y despedida de los de fin de semana
– Ruta combinada de coche y senderismo: Sarvisé (paseo a caballo o paseo Sarvisé-Broto junto al río Ara) o Congosto de Entremón o Castillo de Samitier  

Lunes 21
– Viaje a Bielsa y Pineta (todo el día, comida de picnic). Senderismo opcional a los Llanos de La Larri
– Dinámicas y debate. Conclusiones de las jornadas
– Danzas del mundo  

Martes 22
– Visitamos Ainsa
– 12:00 Visita a la bodega Enate con cata comentada de un vino y comida de barabacoa con tres vinos.
– 17:30 Regreso a casa